|
Los
domingos al sol
|
|
La crestería del fraile
|
|
|
|
|
. La crestería del fraile en abril
(PRV 32) |
| |
|
.
Salida: Carteles informativos |
|
|
|
La finca de Catí es un lugar ideal para pasar un día
tranquilo. Además de resultar perfecto para la práctica
del senderismo (existen varias rutas que confluyen a menos de un km
del punto de partida), también tenemos la posibilidad de abandonarnos
a las artes domingueras (hay una zona recreativa en la que se permiten
las barbacoas), ir de cámping o practicar deportes como el
ciclismo, ya sea de carretera (puerto sólo apto para gente
rodada) o de montaña (con rutas de cierta longitud). |
| |
|
.
Etapa 1: Hotel de Catí hasta el sendero, 45 minutos |
|
|
|
La
ruta comienza en el aparcamiento del hotel de Xorret de Catí,
donde podemos dejar el coche sin problemas. La primera etapa trascurre
por la misma carretera por la que hemos venido. La mayor parte de
la etapa es cuesta abajo. Ni el asfalto ni el paso de los coches (algunos
a bastante velocidad, recuerda ir por la izquierda) impiden que disfrutemos
del aperitivo que nos brinda el valle. Dejamos la carretera tras una
bajada pronunciada. Antes de volver a subir, encontramos el indicador
de sendero que aparece en la foto que viene a continuación
y tomamos el sendero de la derecha. |
| |
|
.
Etapa 2: Comienzo del sendero hasta la base de la cresta,
15 minutos |
|
|
|
Cuando
llegamos a este punto, comienza el senderismo propiamente dicho. El
camino cruza zonas con bancales abandonados y pasa por delante de
paredes que dejan escapar algo de agua (al menos en abril) y deja
de lado un misterioso
nacimiento. Tras unos pocos minutos nos encontraremos en la base
de la cresta, donde comienza una de las partes durillas del camino.
Es un buen momento para refrescarnos.
|
| |
|
.
Etapa 3: Subida a la cresta hasta el comienzo de la cresta,
20 minutos |
|
|
|
Este
tramo es quizá el más duro de todo el camino. La pendiente
de la subida es bastante pronunciada y sólo se ve el final
de la etapa cuando estamos a pocos segundos de alcanzar nuestra primera
cima. A pesar de faltaba el indicador del sendero de madera y que
al palo que lo sostuvo le quedaba poca vida útil, el camino
hasta la cima está bien nutrido de marcas. Gran parte de la
subida trascurre por roca y piedra suelta, por lo que se recomienda
poner un poco de antención a los desprendimientos y los resbalones.
Si pasamos de este punto, disfrutaremos de unas vistas bastante chulas. |
|
| |
|
.
Etapa 4: Paseo por la cresta hasta el punto geodésico,
2 horas y 20 minutos |
|
|
|
Desde
arriba todo se ve de manera diferente. Los coches que antes nos inquietaban
nos parecen ridículos y vemos que la ruta que nos queda por
delante parece algo más larga de lo que pensábamos.
El paseo por la cresta no es peligroso, pero sí hay momentos
en los que las marcas escasean. Conviene llevar las manos libres y
guiarse por los mojones de piedra que nos llevarán
de una punta a otra de la cresta. Contamos al menos tres subidas y
la vegetación va en aumento cuanto más nos acercamos
a la última pendiente. Gracias a la sombra
de pinos y carrascas, podemos hacer un último descanso y aligerar
algo de peso: acabemos con la comida que nos queda. |
| |
|
.
Etapa 5: Punto geodésico hasta hotel de Catí,
30 minutos |
|
|
|
Emprendemos
la última desde el comienzo de la subida al punto más
alto de la cresta. Es ahí donde nos reencontramos con nuestras
queridas marcas y donde dejamos, a la izquierda una senda que no sabemos
muy bien donde lleva. Desde la cima, seguimos los indicadores hacia
Xorret de Catí y comenzamos una bajada en la que tenemos que
poner atención a los resbalones. Los sustos se acaban cuando
encontramos un depósito de agua y junto a él, indicadores
de madera y la carretera asfaltada. Si la seguimos, pasaremos
por un par de áreas de recreo y unos cuantos chalés
privados. Tan sólo falta que cuando encontremos desvíos,
sigamos las indicaciones hacia Petrer-Elda o hacia Xorret de Catí
para llegar sin un sólo rasguño, al aparcamiento donde
dejamos el coche. |
| . |
|
|